Su valor se concentra en arquitectura, inscripciones, escultura, selva y cascadas cercanas. Es uno de los sitios mayas más refinados por su arquitectura, relieves, inscripciones y relación con la selva.
No es solo “ruina arqueológica”: es una ciudad con narrativa dinástica, urbanismo ceremonial, museo de sitio y entorno natural protegido. Actividades recomendadas: visitar la zona arqueológica temprano, recorrer el museo de sitio, contratar guía certificado para leer inscripciones y dinastías, caminar senderos.