A diferencia de Sayulita o San Blas, Compostela no es un destino de playa: su fuerza está en la historia urbana, arquitectura colonial, gastronomía regional y su posición como entrada hacia rutas del interior y la costa sur de Nayarit. Actividades recomendadas: caminar el centro, visitar templos y plaza, comer en el mercado, probar platillos regionales, usar Compostela como escala hacia la Riviera Nayarit o hacia pueblos del sur, y buscar productos locales en comercios tradicionales.